¿Qué es la gastritis?

Cuando se habla de gastritis se refiere a un proceso inflamatorio de la mucosa (revestimiento del estómago), que ocasiona un aumento de la secreción de ácidos. Esta se clasifica de manera general en dos tipos: gastritis aguda y gastritis crónica. La primera se manifiesta como un ataque repentino, y la gastritis crónica se desarrolla durante un tiempo prolongado. Afecta de igual manera a hombres y a mujeres, y por lo general puede afectar a cualquier edad, aunque últimamente se ha incrementado en pacientes jóvenes.

¿Cuál es su causa?

Entre los factores predisponentes están, los medicamentos como la aspirina, los antiinflamatorios (AINES), el estrés (psíquico o físico), el alcohol, el tabaco, las comidas altas en grasas, el desorden alimenticio y un ayuno prolongado. En los últimos años, diversos estudios apuntan a la bacteria Helicobacter pylori como una de las causas principales, fundamentalmente para la gastritis crónica. Esta bacteria está ampliamente diseminada y afecta cerca de la mitad de la población mundial y a un 85% de la población latinoamericana. Se encuentra en el agua contaminada o bien en los alimentos preparados de forma insalubre.

Las manifestaciones clínicas son muy variables y generalmente comienzan con pérdida del apetito, náuseas, vómitos ocasionales, sensación de ardor o dolor en la boca del estómago. En algunos casos, no manifiestan síntomas y se presenta como un cuadro de hemorragia digestiva, con eliminación de sangre por la boca o de heces oscuras (color negro). Las pérdidas de sangre pueden ser no evidentes y con el tiempo ocasionan un cuadro de anemia. También puede aparecer distensión del abdomen, flatulencias, pesadez luego de las comidas y mal sabor en la boca, constituyendo el cuadro denominado dispepsia funcional.